Entonces, mis últimos dos días se vienen resumiendo entre dormir, comer, vomitar y fumar. Creo que en vez de llamarlo "comer" en mejores términos quedaría como múltiples atracones, porque si, vengo de comerme 4 hot dogs y medio litro de refresco. No creo que a eso se le pueda llamar una comida normal. Al igual que ayer, después de prepararme un bol de pasta bañada en mantequilla, con pollo y verduras (para darle el toqué saludable), pero vomitar no se me olvida.
A pesar de tener tan mala racha, hoy me siento más o menos positiva, bueno, no positiva positiva, más bien positiva-negativa. Ya saben, ¿no? con esa actitud de "Voy a hacer lo que se me de la puta gana, los odio a todos" o algo por el estilo. La verdad que no se, cuando me pongo de este humor me siento medio liberada, como que de verdad no me importa nada, una tranquilidad donde nadie viene a preguntar como estas, o sea, prácticamente me da igual si le vengo importando a alguien, incluyéndome. No recomiendo el sentimiento, porque bien pudiera ser solo la euforia del momento, pero una libertad a medias, no es libertad.
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